lo que
va a nacer.
No dejes que el tiempo lo diluya,
no lo dejes por favor.
Cuantas cosas hay
que
te hicieron mal,
nada si es de hoy
te puede
alarmar.
Hoy no te exaltás
con
un titular,
prende la TV
y verás
muy bien:
que en esta vida no hay más tiempo
que perder si lo haces bien.
Ficha
Técnica (Colisión)
(Letra
y Música: Aldo Suárez)
(Arreglos: Mario Ipuche, Aldo Suárez)
Mario Acosta: Cajas chinas.
Daniel Canavese: Quijada, Coros.
Leonardo Canavesse: Shekere (con escobillas).
Ruben Colman: Cencerro.
Maripaz de Melero: Voz (Dúo), Coros.
Mario Ipuche: Bajo, Coros.
Adrián Lorenzo: Batería.
Mauro Rodríguez: Conga grave.
Dionel Scariato: Conga aguda, Coros.
Selma Sparano: Flauta Traversa.
Aldo Suárez: Voz solista, Guitarra, Coros.
Colisión
Aproximadamente
en invierno del 96, en uno de tantos encuentros, Dionel, Tito y
yo en casa, disfrutabamos de un mate. El Tito (Alberto
García) muestra una secuencia de acordes en la que había estado
trabajando hacía poco. Aparentemente era una sucesión
de acordes como cualquier otra. Pero la “rítmica” que hacía
tenía algo particular que nos llevó a secuenciarlo en el viejo
y querido Fast Tracker. Tito con la guitarra, Dionel escuchando
y Yo en la computadora. En principio todo bien, pero había
algo en la rítmica de Tito que era extraño y que no caía en
el 4/4 común y silvestre. Es entonces que Dionel se da cuenta
ycontando a
la vez que Tito tocaba nos percatamos de que era una métrica
rara y diferente. Fue así que caímos en la cuenta que Tito
tocaba una secuencia de acordes en una métrica 7/8. La computadora
nos aclaró las últimas dudas que quedaban. Luego secuenciamos
un bajo, una percusión y unos “caños” y el proyecto de tema
quedó como una rareza y nos referíamos a él como el “Tito
work” (por la extención del archivo de trabajo del Cakewalk
donde lo secuencié tiempo más tarde).
Casi un año después cuando Aldo se integra a Sobremaderas,
me muestra una serie de temas compuestos por él y entre ellos
hay uno con métrica 7/8 y con la cadencia y la velocidad igual
que aquel “Tito work”. Las coincidencias eran una señal, sin
duda, con lo que nos pusimos a trabajar de inmediato para
juntar las dos ideas.