mucho palo pa'que aprenda...
(delUruguaY.net)
Abren la puerta y Aldo Suárez me recibe muy cordialmente.
Siempre sonriendo (característica que perdurará
durante toda la nota) me invita a pasar y ponerme cómodo.
Dentro de la casa se encuentra Mario Ipuche preparando un rico
mate que no tiene problemas en compartir. Cuando prendo el grabador
Mario y Aldo son precisos y eficaces en sus opiniones, manteniendo
siempre la cordialidad. También fueron precisos y eficaces
al grabar percepciones, el primer disco de "un clan"
de nueve integrantes llamado Sobremaderas. Entre anécdotas
e instrumentos de percusión voy ingresando a un mundo nuevo.
Bienvenidos al mundo de Sobremaderas.
- ¿Cuánto hace que existe Sobremaderas?
Mario: En
junio cumplimos siete años. Del 94 para acá
hemos hecho mil cosas, anduvimos por América Latina, hicimos
espectáculos en Montevideo y también en el interior
del país.
Aldo: Tenemos
contactos con festivales establecidos internacionalmente, algunos
que nos llega la invitación todos los años y por
problemas buroprác... perdón, burocráticos,
no podemos asistir.
Mario: Buroprácticos
ibas a decir.
Aldo: Si
buroprácticos, es un término nuevo para usar.
- Que sería
la antítesis de burocrático
Mario: Claro,
término que si querés podes usar. (Risas).
- ¿En
qué lugar de América han estado?
Mario: Hemos
ido cuatro veces a Brasil, tres a Chile, fuimos a Perú...
Aldo: Justamente
esos lugares donde fuimos son los que generan las invitaciones
que nos llegan. Y ahora estamos tras los pasos de algunos contactos
que estamos manejando.
Mario: En
Costa Rica, estamos apuntando hacia el Caribe. Lo más cerca
de Cuba en lo posible.
- En el disco
tienen dos temas que son folklore afro-cubano ¿a qué
se debe esa influencia?
Mario: Tiene
que ver con la historia del grupo. Porque en realidad Sobremaderas
se nucleó a raíz de una necesidad inminente de muchos
músicos que andábamos en proyectos distintos, que
amamos la música, pero sobretodo la Percusión. Salíamos
en Carnaval, en baterías de murgas, en la calle tocando
el tambor, nos "morimos" por la Percusión de
Santana o Irakere. Hasta que se dió la formación
de Sobremaderas en el '94 y al mes salió el primer viaje
que fue para dar unos talleres, una muestra de ritmos afro a Brasil.
Entonces el nacimiento de Sobremaderas tiene que ver con la Percusión.
La gente que conoce Sobremaderas sabe que básicamente somos
Percusión. La "pata" fuerte del grupo es eso.
Hasta la integración de Aldo en el '97, donde empieza a
crecer la "pata" de composición de temas. Para
ese entonces la parte de Percusión ya tenía vida
propia y no hacía falta alimentarla. Cuando se integra
Aldo con temas ya hechos y temas compuestos especialmente para
el grupo, nos volcamos a la parte instrumental, de arreglo de
canciones.
- Igual se sigue
notando la parte de percusión
Aldo: Sí
totalmente, incluso hay muy pocos temas de los que se pueden llamar
convencionales, hay varios cortes que tienen experimentaciones
rítmicas. En el caso de Ven a mar que es una experimentación
en cinco cuartos o Colisión que es una experimentación
de siete por ocho. Todos están armados sobre la base tímbrica
de la percusión, un sonido grave, uno agudo y uno medio.
Es tirarle la composición a los tocadores y empieza a fluir
esa comunicación de un timbre con otro y a crear cosas
muy buenas. Incluso han salido ritmos sin salir temas, debido
a ese lenguaje muy rico que tiene la Percusión. Pero volviendo
a tu pregunta, creo que el momento más fuerte en Sobremaderas
fue la incursión de Ruben Behak que es uruguayo pero estuvo
muchos años en Cuba.
Mario: Yo
siempre marco tres etapas del Grupo y en esas tres etapas hay
alguien que establece un antes y un después. En el inicio
fue Ignacio Viana que nos enseñó mucho de percusión,
sobretodo percusión afro-uruguaya y afro-brasilera. El
segundo mojón sería Ruben Behak, que nosotros le
decimos el cubano, quien nos transmitió toda la parte rítmica
de la música afro-cubana. Y el tercer mojón es Aldo
en la parte de composición. Entonces hay tres etapas bien
claras en el Grupo, y dinosaurios como yo que las vivimos las
tres. (Risas).
- Lo que me
llamó la atención del grupo son los pocos puestos
fijos en cada instrumento. ¿Cómo hacen para coordinar
eso?
Aldo: En
vivo nos llevó a plantearnos un desafío, que después
con el tiempo hemos tomado como parte característica del
grupo. Y quien nos ha visto en una o dos actuaciones, hasta le
encuentra sentido a eso. Es hasta divertido ver como se desarma
la banda después de cada tema y pasa uno a tocar una cosa
u otra.
Mario: Nosotros
le decimos el "hormigueo", ¿viste cuando pisás
un hormiguero, que las hormigas se desparraman para todos lados?,
bueno es igual. Termina el tema, saludamos y viene el hormigueo:
aquel para allá, vos para acá, a cada instrumento
y lo más rápido posible.
Aldo: Esto
hace que cada músico viva desde una parte distinta cada
uno de los temas. Por eso es muy rico para nosotros presentarnos
en vivo donde cada uno puede desempeñar todo el amor que
tiene por la música de diferentes lados. Desde una clave
o una campana hasta un bajo.
- En un grupo donde hay muchas personas la responsabilidad
de los arreglos musicales es complicado ¿Cómo se
sobrelleva eso?
Mario: A
veces es un gran esfuerzo personal. De repente trabajaste una
idea unos cuantos días y te la cuestionan. Vos primero
tenés que defenderla y siempre hay que tener en cuenta
la posibilidad de otra alternativa. Si de las dos o las otras
partes hay buena fe y ganas de laburar, todas las partes se van
a dar cuenta cual es la que rinde más. Y a veces no es
la mía, puede ser cualquiera o una conjunción de
varias.
Aldo: Es
lo que pasa cuando uno forma equipos de gente, en donde hay roles
definidos y como equipo hay una confianza plena por el rol que
desempeña cada integrante. En el caso de Mario que la responsabilidad
que tiene es la parte de arreglo de los temas, es esa confianza
ciega en el rol de él. Que va a tener el mejor fin o por
lo menos el fin muy estudiado o con un criterio pensado, entonces
se hace cómodo trabajar así y no caemos en esa disyuntiva,
siempre estamos abiertos porque todos los aportes hacen crecer
nuestra música.
Y obviamente tenemos
nuestros encontronazos artísticos que son divinos y extremadamente
disfrutable porque nos plantean ese desafío, porque tras
ese fervor, es gozar una sonrisa y decir "pucha, tenés
razón rinde más así pero me lo tuviste que
demostrar para darme cuenta", eso es buenísimo. Más
en Sobremaderas que es un clan, un equipo de trabajo. Creo que
en escala primero somos músicos, luego somos un equipo
de laburo y es lo que redondea la propuesta artística.
- Incluso buscando
nuevos caminos
Aldo: ...ahora
estamos estacionados dándole la merecida importancia al
"hijito" este que tenemos en la calle.
- Hijo que tuvo
un parto bastante largo. Un año para grabar el disco ¿
por qué tanto tiempo?
Aldo: Por
muchísimos factores. Creo que el primero y más lógico
en nuestro país es el económico, pero claro, además
de ese hay otros. Al ser una banda numerosa, al grabar muchos
instrumentos de percusión y en un mismo tiempo, crea el
conflicto para nosotros que no teníamos la experiencia
como grupo de ir a un estudio de grabación con todo ese
aparataje.
Mario: El
disco se inició en parte de los bolsillos de cada uno de
nosotros. Como anécdota te puedo contar que una vuelta,
tocamos en la Carpa de la IMM y compramos un cassette carísimo
para poder grabar, porque se sabe que el técnico y el sonido
de la Carpa es excelente. Cuando nos íbamos de la carpa
nos olvidábamos del cassette, volvimos lo pedimos y cuando
llego a casa, lo escucho y digo "este loco me grabó
otra cosa" porque sonaba espectacular, pero me doy cuenta
que son los temas nuestros. Fue un quiebre importantísimo
porque nos empezamos a dar cuenta que sonábamos mejor de
los que creíamos. Este fue el punto de partida del disco.
Empezamos a conseguir presupuestos y demás, hasta que llegamos
a SUDEI que era lo más barato y tenía una equipación
excelente, totalmente digital. Recién conseguimos hora
para julio del '99. Allí comenzó la grabación,
pero como todo el mundo graba allí. se complicó
conseguir más horas. Las otras horas fueron en octubre,
luego en noviembre, después hubo mucho trabajo en febrero
y marzo.
Aldo: Pasamos
de tener tres horas en una semana, a tener de pronto treinta y
seis horas en cuatro días. Entonces podés hacer
un trabajo de la forma que se trabajan los discos, sobretodo este
tipo de discos que hay que laburarlos mucho.
Mario: Con
respecto al técnico Diego Verdier, que Aldo decía
que nos costó al principio comunicarnos, nos costó
hasta que lo logramos. De tal forma que se involucró plenamente.
Terminó siendo un amigo. Con más de trescientas
horas de trabajo con alguien o terminás enemigo o amigo.
- ¿Qué
influencias tienen?
Aldo: Yo
fundamentalmente Djavan. La música brasilera siempre entró
en casa, desde chiquito.
Mario: Lo
mío es sobretodo Rubén Blades. Pero escucho de todo.
Aldo: Mucha
música instrumental.
Mario: Chick
Korea, Trilok Gurtu y de acá lo de siempre, música
más que nada de los '60 y '70. Desde Tótem hasta
Mateo obviamente.
Aldo: Ahora
han surgido bandas instrumentales muy buenas que yo escucho bastante,
como Pepe González. Pero acá hay muy buenos músicos
como Popo Romano, Urbano y después hay solistas o trovadores
como Fernando Cabrera o el mismo Drexler que también tienen
un gran aporte de percusión y un concepto muy pop.
- ¿En
Uruguay los artistas tienen que seguir creciendo de afuera hacia
adentro?
Aldo: Es
algo que estamos abrazando con mayor fervor.
Mario: Te
cuento algo que nos pasó hace 10 días. Lo que nos
dijo la Embajadora de Costa Rica, nunca lo escuché que
me lo dijera un uruguayo, ni periodista, ni músico, ni
funcionario del Estado. La mujer dijo: "Estamos muy interesados
en Sobremaderas", la conversación se inició
así. Puede ser una frase bastante estúpida pero
a mi nadie me la dijo. Cuando vamos a una radio a generar una
entrevista y por ejemplo vas con un disco recién editado,
te preguntan "qué actuaciones tienen". Como si
el hecho de editar un disco no fuera suficiente para generar una
entrevista. Entonces, en referencia a lo que decías vos
de triunfar primero afuera y después adentro yo estoy convencido
que es así.
Aldo: Pero
no sólo eso, porque el grupo ha vuelto de muchos lados,
sino que tenés una tarjeta de presentación distinta
al hecho de ir a hacer algo puntual y volver. Queremos venir de
otro lado con el bagaje que eso tiene. Estamos pensando en cuanto
nos vayamos estar el mayor tiempo posible y capaz, venir al Uruguay
con un disco nuevo o una propuesta nueva.
Mario: Compartiendo
la experiencia que tuvimos en Curitiba, con actuaciones en escuelas
y liceos, donde nos vieron más de 6.000 estudiantes. Esa
gira queremos tenerla en el interior por ejemplo. Y buscar apoyo
para eso, es una tarea titánica, si llegás a concretarlo
es lo último que hacés en la vida porque no te queda
fuerza para nada. Que por suerte lo puede hacer Laura Canoura
ahora, que está bárbaro y nos da una alegría
enorme porque abre una brecha muy importante.
Aldo: Sienta
un precedente importante.
- Pero Laura Canoura
lo puede hacer porque tiene una multinacional que la apoya
Mario: Si,
es una artista Warner, todo lo que quieras. Pero en algún
lugar sigue siendo Laura Canoura, una artista que la peleó
un montón. Porque se abren lugares nuevos en el interior,
la gente el interior está más receptiva a escuchar
otro tipo de propuesta. Lo increíble de venir de afuera,
de una experiencia riquísima artística y humanamente,
es encontrarte con las trabas que te ponen para acceder a la prensa,
a un auspicio, es increíble. Vos venís con una energía
impresionante para contarle a todos lo que pasó, y en realidad
pasa inadvertido.
Aldo: Eso
es bastante cruel. Son muy pocos, como el caso de Laura, que son
considerados artistas en sí mismos. El que todavía
"no llegó" es el que tiene el hobby y si sos
artista "debes ser un bohemio" y es difícil transmitir
el concepto de que uno está haciendo una cosa seria. Un
trabajo desde el punto de vista profesional muy comprometido con
lo artístico.
Mario: Esto
siempre fue así, no creo que El Kinto o Tótem hayan
vivido otra situación, quizás la parte económica
era un poco mejor. Pero no estamos sufriendo nada diferente a
otros músicos.
Aldo: Salvo
el movimiento tropical que está trabajando bien, editando
bien y sacando discos de oro. Una industria muy fuerte, prolífica
y en ascenso. Ellos ni siquiera necesitan irse para volver, incluso
nos llegan desde otros medios internacionales esos mismos trabajos.
Pero bueno, son opciones también, ellos se dedican a un
determinado tipo de música y nosotros no.
- ¿Qué
opinan de este fenómeno?
Aldo: Es
bravo arriesgar una opinión muy íntima en el sentido
que uno al ser artista considera arte todo, desde que se pulsa
una cuerda de un laúd hasta que se tira de una tanza. Son
opciones musicales, a nosotros nos gusta determinado tipo de música
que lleva otra elaboración y que trata de pintar un paisaje
musical con la letra, o que una campana te haga despertar determinada
cosa.
Mario: Es
una cuestión de gustos también, pero lo que rescato
de por ejemplo "Fatales", es conocer los entretelones
de su aparato de Producción, que debe ser muy bueno, se
debe aprender mucho de ellos.
Aldo: Otra cosa positiva es que generan un trabajo enorme.
Porque trabajan discotecas, trabajan los dueños de las
barras, los fleteros, todas las casas de música. Hay trabajo
para todo el mundo alrededor y bueno, uno que es sensible a las
cosas que pasan en la sociedad como artista que es, esas cosas
no lo puede pasar por alto, sería necio decirte que no
me gusta. Aparte más de uno de nosotros en un cumpleaños
o en una fiesta va y se divierte con ese tipo de música.
Es una cuestión de gustos...
- ¿Por
qué eligieron el tema Percepciones para dar nombre al disco?
Aldo: El
tema "Percepciones" es justamente una percepción
distinta del Candombe. Es un Candombe, sólo que a un escucha
sin conocimientos técnicos musicales no le suena a Candombe,
sin embargo sí lo es. Sobrevuela el aire de Candombe pero
es una percepción distinta de ese ritmo. Creo que pasa
con cada uno de los temas en distinta forma, es como una ilusión
de lo que hacemos de determinados ritmos, de determinada música.
El concepto en general es ese, es encontrar nuestra percepción
de cada una de las cosas que hacemos, del arte que hacemos.
Nicolás
Hidalgo (delUruguaY.net)